Martes , 22 agosto 2017

¿Qué pasa después de una sequía?

imageFoto: Dave Young

Conoce qué sucede con los ecosistemas después de las sequías, uno de los fenómenos que se ha incrementado por el cambio climático.

¿Sabías que después de un periodo de sequía los árboles necesitan varios años para recuperarse? Una de las consecuencias del cambio climático son los fuertes periodos áridos que se dan por un periodo de tiempo determinado en diferentes regiones del mundo y que cada vez son más frecuentes y de mayor intensidad.

En los árboles quedan los vestigios de las temporadas climáticas, tanto de las tormentas torrenciales como de los largos periodos en los que no cae agua. De acuerdo con un estudio publicado en la revista Science, los bosques pueden tardar hasta cuatro años en recuperarse y son capaces de almacenar menos carbono, concluyendo que el cambio climático puede ser más acelerado de lo que se esperaba.

Diferentes investigaciones señalan que las sequías que se ven en Estados Unidos, por ejemplo, no se han visto en años y son muy similares a las que se tenía proyectadas para futuras décadas. Es decir, el mundo está cambiando de manera diferente a la que se esperaba, produciendo consecuencias desastrosas para los ecosistemas. Sin embargo, no es la primera vez que sucede: estos periodos caracterizados por la falta de humedad y precipitaciones ya los ha vivido el planeta Tierra hace aproximadamente mil años, con una diferencia, duraron entre 20 y 30 años y no algunos meses como las que se experimentaron a comienzos del siglo pasado.

¿Cómo descubren qué sucede después de una temporada seca?

Para llegar a la conclusión de que los árboles pueden necesitar hasta cuatro años para recuperarse, los científicos se basaron en la dendrocronología, la ciencia que estudia los anillos de crecimiento en los troncos de los árboles. Utilizando las técnicas de dendrocronología fue posible analizar la vegetación en regiones que sufrieron sequías en los últimos 100 años y vieron la reducción en el crecimiento de los árboles y las diferencias en la conversión de carbono de los bosques, que son pulmones naturales.

También es posible analizar los niveles del agua. En Arizona, por ejemplo, durante la última sequía, el nivel de reserva de agua en las montañas fue alarmante: el 20% del nivel normal para esa época del año. La reducción en los niveles de agua y precipitaciones puede acabar con diferentes especies que dependen de un clima normalizado para sobrevivir.

Además de la falta de agua, la vegetación que sobrevive a las sequías es la responsable de oxigenar el ambiente mediante el proceso de fotosíntesis. Una vez inicien el proceso de recuperación, la cantidad de CO2 que transforman es menor, gestando así que el cambio climático tome nuevos rumbos. De acuerdo con investigadores, el impacto en la capacidad de almacenamiento de Dióxido de Carbono se reducirá en 1,6 giga toneladas, “una cantidad mayor que el total de las emisiones de carbono relacionadas con la energía que se producen en Estados Unidos en un año”.

Efectos a largo plazo

Además del daño medio ambiental en los ecosistemas generado por las sequías, de allí se desprenden también cambios a nivel económico y social. La reducción en el nivel de agua (y de agua potable) incrementa los riesgos de contaminación y salubridad.

La reducción en los cultivos, que se da porque no todos resisten la ola de calor y la falta de agua, puede producir hambre en el ser humano. De hecho, para mitigar esos efectos, hay científicos en Colombia que están desarrollando semillas que puedan soportar el cambio climático y dar fruto en temperaturas más altas y condiciones más difíciles.

Otro de los efectos es el hambre, la desnutrición y deshidratación, sobretodo en las poblaciones más vulnerables, que en algunas ocasiones puede desencadenar guerras o conflictos entre la población.

¿Cómo puedes ayudar?

Desde casa lo más importante es que aprendas a utilizar correctamente los recursos, en especial el agua. El uso racional permitirá que los embalses y represas puedan estar llenos en el momento de la sequía, pues para eso fueron creados.

Disminuir la contaminación en las fuentes de agua también es indispensable, pues además de la reducción en los niveles de la reserva, en las sequías también sucede que la poco agua disponible no es potable.

Sembrando árboles y cuidando la vegetación también puedes mitigar los efectos de la sequía, pues, a una mayor cantidad de plantas en el ambiente, son más las que tienen la posibilidad de sobrevivir, bien sea para funciones como la generación de oxígeno, la reserva de agua o la alimentación.

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13/10/2015

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